Las cosas buenas duran aún más tiempo cuando se cuidan. Te ofrecemos a continuación la mejor manera de cuidar tus muebles.
Madera y chapa de madera:
• La luz afecta a la madera y a la chapa de madera Durante las primeras seis u ocho semanas, cuando el mueble está absorbiendo por primera vez la luz que lo rodea, no coloques ningún objeto sobre las superficies para evitar que se produzcan marcas o círculos permanentes. Al principio, los muebles nuevos necesitarán algún tiempo para absorber la luz antes de adaptarse al tono de tus otros muebles.
• Sólo se ha de utilizar agua en pequeñas cantidades y únicamente aplicándola con un paño húmedo. Después del paño húmedo, pasa siempre un paño seco.
Tapicería en general
• Cuando sea posible, intercambia los cojines del asiento y del respaldo de manera regular para alargar la vida de los cojines y garantizar un desgaste uniforme a lo largo de los años
• Es necesario sacudir regularmente los cojines con relleno de espuma, plumas o fibras para que mantengan la estabilidad de la forma.
Tapicerías
• Protege las telas de la exposición directa a la luz solar para prevenir que los colores pierdan
• Limpieza normal: Limpia regularmente con un aspirador
• Protege la piel de la exposición directa a la luz solar y de las fuentes de calor.
• Para la limpieza general, utiliza únicamente un paño suave seco.
• Si es necesario, limpia o frota suavemente toda la superficie con un trapo suave y limpio mojado en agua jabonosa y bien escurrido.
• Si limpias con la aspiradora, utiliza una boquilla de cepillo suave para no rayar la superficie.
Colchones:
• Deja que se airee. Deja la cama descubierta todo el tiempo que sea posible y coloca el colchón sobre láminas, y no sobre bases sólidas, para permitir que el aire circule.
• Intenta quitar los líquidos derramados frotando el colchón con una sencilla mezcla de agua y detergente.
• Limpia el colchón con la aspiradora de vez en cuando.
Edredones y almohadas:
– Airea las almohadas y edredones con regularidad. Antes de cubrir la cama, deja descubiertos los edredones y las almohadas un rato para que se aireen
– Lava el edredón en una lavadora con una capacidad mínima de 5 kg y preferentemente, de 7 kg. Utiliza un detergente para lana o plumas que no sea biológico. Utiliza la mitad de detergente que usarías para realizar un lavado normal. Lávalos con agua a 60º C, en programas delicados y selecciona el centrifugado más suave
– Sécalos siempre en la secadora. Un par de pelotas de tenis en la secadora, harán que el proceso de secado sea más eficiente.
